Luna Monti: voz
Juan Quintero: guitarra y caja
Dirán que cambié el rumbo
de navegantes
que fueron por el mundo
con sus despojos
librados al antojo
de mis menguantes.
Dirán que fui el desvelo
de los más sabios
que estudiaron el cielo
para acercarme
y así poder besarme
aquí en los labios.
Si voy por sobre el río
y no digo nada
y dejo mi reflejo
entre las olas,
sepan que no es de mala
es que estoy muy sola.
La la ra, la la la
por las estrellas
aquí pasó la luna
y dejó su huella.
Dirán pues las sirenas
que he sido ingrata,
llorándome en la arena
sus infortunios
y yo muy de plenilunio
toda de plata.
Dirán que he despreciado
las un mil glosas
que el poeta enamorado
versó en sus rimas,
soy luna que lastima
de tan hermosa.